Un post muy personal.

Emprender…una palabra potente y bonita, que suena muy bien, es casi mágica hasta que descubras lo que significa de verdad…

Llevaba muchos años con esta palabra rondando en la cabeza. Cuando nació mi segunda hija Elsa, estuve a punto de abandonar mi zona de confort y lanzarme a la piscina en 2011. No me atreví. Tenía muchos miedos. En esta época, buscaba excusas y al final me desinfle, y abandone la idea.

La empresa en la que llevaba trabajando 13 años, cerró. En este momento, mi mundo profesional se derrumbó. Pensaba que no sabía hacer otra cosa que desarrollar y gestionar proyectos museográficos. Fue otra vez un momento de miedo y gran incertidumbre.

El hecho de estar en paro me aterrorizaba. A pesar de haber visto venir la situación, me quede bloqueada, anestesiada, sin saber a dónde ir, qué hacer o donde buscar. Una amiga me aconsejó realizar una formación en marketing digital (tema que me sonaba a chino) y sin estar muy convencida, me apunte y empecé un Máster en Marketing Digital. Descubrí un mundo totalmente desconocido para mí pero fascinante. Poco a poco aparecieron en mi vida las herramientas digitales y empecé a familiarizarme con algunas palabras como WordPress, CTR, ROI, hootsuite, engagment…

Al conocer este nuevo mundo, me oriente hacía el comercio online… Al principio pensé en diseñar páginas web e e-commerce pero me seguía faltando algo. Como todo, poco a poco las cosas tomaban forma hasta que encajó todo en el momento que vi mi madre aparecer  un día con una capa que compró en los años 80. De verdad que fue como en los comics, cuando se le enciende la bombilla encima de la cabeza del protagonista.  Sentí como todo tenía sentido, todos lo aprendido, lo adquirido, lo tenía todo, hasta el nombre de mi marca. Por fin lo conseguía, podía crear y vender. Crear, para mí es la parte fundamental de todo. Vender es una necesidad para seguir creando.

Así empezó la aventura de A Capa y Espada.

Emprender no es sencillo, es una montaña rusa emocional. Hay días en los que te comes el mundo y otros en los que el mundo te come. Sé que es una cuestión de tiempo. Sé que conseguiré introducir mi marca en el mundo de la moda como un referente. Sé que las cosas están cambiando. Sólo es cuestión de tiempo y perseverancia.

Me contáis cómo surgió la idea de vuestro negocio?